En este artículo, ya antiguo pero no por eso menos interesante y actual, García Mayordomo hace bien en destacar este aspecto de la cuestión de la situación del Latín en la legislación vigente. Ante la regulación próxima de la Prueba General de Bachillerato tal vez podría reivindicarse la reforma de las vías de acceso a los estudios universitarios. Reproducimos a continuación el artículo, del Boletín Informativo de la Selat núm. 14, del que no figura el año, pero posiblemente c.a. 2000.

 

SELAT

Boletín Informativo nº 14

 

Almudena García Mayordomo
¿Latín? No sirve para nada... Sólo para estudiar Filología

El título es la respuesta que he recibido de más de un alumno al plantearle estudiar Latín. Desgraciadamente, con el Boletín Oficial del Estado en la mano, tienen razón. ¿Para qué van a estudiar el Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales si estudiando Ciencias de la Salud pueden ir donde quieran, salvo a Filología, Historia o Economía? Además en estas carreras siempre hay plazas porque no se cubre la oferta con los de la opción de Humanidades y Ciencias Sociales.

La Orden Ministerial de 25 de Noviembre de 1999, publicada en el BOE nº 286 de 30 de los mismos, ha supuesto un nuevo golpe para el Bachillerato de Humanidades y Ciencias Sociales al ampliar el número de Estudios Universitarios vinculados a cualquiera de las modalidades de Bachillerato. Se trata, en su mayoría, de estudios que en la legislación anterior (O.M. 26-05-95 y 26-12-96) estaban vinculados a los Bachilleratos de Humanidades y Ciencias Sociales. Es decir, los estudiantes que querían cursarlos tenían que examinarse en Selectividad de las materias vinculadas a la opción, en nuestro caso de Latín o Matemáticas o de las dos. En su día, esta Sociedad ya manifestó la necesidad de que se vincularan al Bachillerato de Humanidades carreras como Filosofía, Derecho, Periodismo, Traducción e Interpretación, Biblioteconomía y Documentación, Historia, Humanidades ... a las que se podía acceder desde la opción de Ciencias Sociales y, por tanto, sin obligación de haber cursado Latín en el Bachillerato. Sólo era necesario haber cursado Latín para los estudios de Filosofía y de Filología.

Si la situación anterior nos parecía deficiente, la actual lo es más, porque desde este curso “a las licenciaturas en Bellas Artes, Derecho, Ciencias de la Actividad Física y del Deporte, Ciencias Políticas y de la Administración, Comuniación Audiovisual, Filosofía, Periodismo, Geografía, Humanidades, Pedagogía, Periodismo, Psicología, Publicidad y Relaciones Públicas, Sociología, Traducción e Interpretación , y a las Diplomaturas de en Biblioteconomía y Documentación, Educación Social, Gestión y Administración Pública, Logopedia, Maestro en sus distintas especialidades, Relaciones Laborales, Terapia Ocupacional, Trabajo Social y Turismo, se podrá acceder desde cualquiera de las opciones”. (Científico-tecnológico, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales, Humanidades o Artístico)

Tal como han quedado las “vías de acceso”, lo más sensato es estudiar el Bachillerato de Ciencias de la Salud que es el que “abre más puertas”. Un estudiante puede examinarse de Biología y Química en Selectividad (materías vinculadas a la opción de Ciencias de la Salud) y después decidir si estudia Derecho, Periodismo, Biblioteconomía, Traducción o Biología, Física, Medicina, Ciencias del Mar. No importa que no haya estudiado en el Bachillerato: Historia de la Filosofía, Literatura Universal, Geografía, Latín... Según parece, para estudiar Periodismo o Turismo, da lo mismo haber hecho Ciencias que Letras. Pero, no, no da lo mismo. No podemos admitir tranquilamente que a estudios como Traducción e Interpretación, Biblioteconomía, Filosofía, Periodismo... se pueda ir desde cualquier opción de Bachillerato. Lo razonable sería que estos estudiantes tuvieran un conocimiento profundo de la cultura europea y de su propia lengua. Por tanto, para tener esa base cultural necesaria, el estudio de la lengua y la cultura latina se impone por sentido común.

De otra parte, no se puede decir que una prioridad de la política educativa es la defensa de las “humanidades” y hacer todo lo contrario. Esta Orden supone un golpe más. Esta Orden es decir a la sociedad que las “letras” no sirven para nada, porque para hacer una carrera de “letras” no hace falta tener ninguna base. No nos engañemos, si bien es cierto que no se estudia Latín en Periodismo o en Derecho, siempre será más útil para estas carreras que la Biología e incluso que las Matemáticas, pues aporta al estudiante vocabulario, corrección idiomática y, sobre todo, cultura general. Y ¿cómo no se exige haber cursado Latín para estudiar Traducción e Interpretación? Debería ser materia vinculada a estos estudios ya que supone un entrenamiento previo y básico para los mismos, por no decir lo que todos sabemos: que existen unas lenguas llamadas romances cuya madre es la lengua latina, que además influye considerablemente en las restantes lenguas europeas ... pero ¿todos lo sabemos?. Desgraciadamente, en el Ministerio no deben saberlo, porque si lo supieran no cometerían estos atentados contra las “humanidades”.

La reforma de las “humanidades” no puede quedarse en una hora más de Lengua o de Historia en la ESO. Si se quiere devolver el prestigio y la importancia a la disciplinas humanísticas, es necesario modificar la O.M. comentada, ya que en una sociedad como la nuestra sólo lo “útil” y “práctico” tiene valor. ¿Qué utilidad puede tener el Bachillerato de Humanidades si no es vinculante ni para estudiar la carrera de Humanidades? Paradoja que espero que me resuelva alguien.