Manifiesto de Alcañiz
El País, 12 de junio del 2000
300 profesores elaboran un manifiesto a favor del latín y el griego
J.J.G , Madrid (12-06-00)
Más de 300 profesores de disciplinas humanistas, entre ellos 50 catedráticos y 80 profesores titulares de universidad, han redactado y suscrito un manifiesto en defensa de los valores humanísticos, de la cultura clásica y de las lenguas griega y latina. El documento recoge las conclusiones del III Congreso internacional de humanismo y pervivencia del mundo clásico, celebrado hace una semanas en Alcañiz (Teruel), que fue convocado por el Instituto de Estudios Humanísticos en homenaje al profesor Antonio Fontán.
"La formación humanística es la base del espíritu crítico, aumenta la capacidad de diálogo, favorece el respeto a los demás y potencia, en suma, unos valores que son fruto del diálogo intercultural", defiende el documento. Y añade: "El desarrollo tecnológico no puede desplazar el cultivo de las humanidades ni dificultar su presencia en todos los niveles de la educación".
El manifiesto recuerda que las lenguas griega y latina están en el origen de los ideales humanísticos que daban cohesión a los países de la Europa renacentista por encima de sus diferencias. Dice que son "herencia común de todos" y que deben preservarse "por el bien de la cultura europea e hispánica". El texto afirma que el latín y el griego son "saberes complementarios en una formación integral", rechaza que sean "saberes incomprensibles" y concluye que no se concibe estudiar historia, literatura o lengua "sin un profundo conocimiento del legado cultural y lingüístico de Grecia y Roma".
Los autores del Manifiesto de Alcañiz dicen que su intención es contribuir al debate sobre la reforma de los contenidos en la educación española. La nueva ministra de Educación, Cultura y Deporte, Pilar del Castillo, a quien ha sido enviado el manifiesto, ha situado la reforma de los estudios de humanidades entre sus objetivos prioritarios en la presente legislatura.
RNE1: en el programa de Nieves Herrero se le dedicó 1 hora el jueves día 8 al debate sobre las Humanidades.
ABC: 8 de junio del 2000
La referencia en ABC incluye el Manifiesto entero. Infra:
MADRID. ABC 8 de junio del 2000
300 catedráticos y profesores exigen al Gobierno una mejora en las Humanidades
Antonio Fontán entregó el lunes a la ministra de Educación, Cultura y Deportes, Pilar del Castillo, un documento conocido como el «Manifiesto de Alcañiz», que han firmado tres centenares de catedráticos y profesores para reivindicar el estudio de las Humanidades: «Las lenguas griega y latina son imprescindibles para la cabal comprensión de muchas otras ciencias», afirman.
Antonio Fontán, el martes, durante el homenaje que le rindió el Senado. Jaime García
Dos semanas después de que la Real Academia de la Historia denunciara que esta disciplina no ocupa el lugar que le corresponde en los planes de enseñanza de nuestro país, Antonio Fontán le ha entregado a Pilar del Castillo el «Manifiesto de Alcañiz», en el que cuarenta catedráticos y ochenta profesores titulares de Universidad, así como dos centenares de docentes de otros niveles de la educación, reivindican la importancia de las Humanidades. Este manifiesto es fruto del III Congreso Internacional de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico.
Fontán ha declarado a este periódico que, aunque no espera ningún «resultado trascendental», sí confía en que cada vez se tome más conciencia del problema que la ausencia de las Humanidades en la ESO crea en la formación de los estudiantes. «La tecnología es una mera técnica nada incompatible con las Humanidades de cuya necesaria enseñanza esperamos que se cobre conciencia frente a la insuficiencia actual», asegura. Lamenta que «se carezca de tiempo y horario para disciplinas clásicas mientras que se da amplitud a otras menores y locales». Comenta don Antonio que las quejas que se producen en España corren paralelas a las que surgen en Francia o el Reino Unido.
El texto completo del «Manifiesto de Alcañiz» reza así: «Los trescientos profesores de distintas universidades españolas y extranjeras, y de otros centros docentes y de investigación, participantes en el III Congreso Internacional de Humanismo y Pervivencia del Mundo Clásico, convocado por el Instituto de Estudios Humanísticos en homenaje al Prof. Dr. D. Antonio Fontán y celebrado en Alcañiz del 8 al 13 de mayo de 2000, tras analizar y debatir los distintos aspectos de la tradición humanística, y ante la crisis en que se hallan los estudios de las Humanidades en España hacen público el siguiente manifiesto:
»La unidad e identidad de las diferentes comunidades autónomas de España, así como la de toda Europa, se basan en un mismo pasado cultural, y en las dos lenguas que le son propias (el griego y especialmente el latín, origen de las lenguas romances), que ya no son patrimonio de nadie en particular, sino herencia común de todos: por el bien de nuestra cultura europea e hispánica, este nexo no debe romperse.
»Los ideales humanísticos fueron comunes a los distintos países de la Europa renacentista, se basaban en una lengua que los unía por encima de diferencias y convicciones políticas o religiosas, e impregnaron todo el desarrollo científico y tecnológico que, desde entonces, ha caracterizado a la civilización de Europa.
»Ahora, en nuestra época, el desarrollo tecnológico no puede desplazar el cultivo de las Humanidades ni dificultar su presencia en todos los niveles de la educación, pues no se trata de saberes incompatibles sino complementarios, en una formación integral a la que debe tender toda educación.
»La formación humanística es la base del espíritu crítico, aumenta la capacidad de diálogo, favorece el respeto a los demás y potencia, en suma, unos valores que son fruto del diálogo intercultural que los humanistas supieron mantener con otras culturas tanto contemporáneas como históricas.
»El instrumental tecnológico e informático del mundo actual necesita impregnarse de unos valores y contenidos humanísticos que permitan una sólida formación humana. Una política cultural de conservación de estos valores y contenidos humanísticos, comunes a la tradición europea, ha de traducirse necesariamente en el fomento de la cultura clásica y de las lenguas griega y latina que constituyen su origen y fundamento.
»Finalmente, debe considerarse que, más allá de las cualidades propiamente formativas de la cultura clásica, las lenguas griega y latina son imprescindibles para la cabal comprensión de muchas otras ciencias y disciplinas: fundamentalmente, no se concibe el estudio y la formación en el campo de la Historia, de la la Literatura y de las lenguas romances sin un profundo conocimiento del legado cultural y lingüístico de Grecia y Roma».