Vita praeclarus Antonius Fontán functus est

En la muerte de don Antonio queremos recordar tanto como hizo por las clásicas en su prolífica producción literaria y en la ayuda para su pervivencia en las más alta esferas políticas de la nación. Sencillo, ameno, humanissimus, y siempre moderado terciando en más de una disputa nada menos que entre filólogos, ¿quién puede pedir más de un intelectual? Sit tibi terra levis.

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